Nikola Tanaskovic, acordeón desde lo más profundo

Crónica de José An. Montero publicada en Las Noticias el 21 de diciembre de 2019.

El acordeonista Nikola Tanaskovic presentó su trabajo discográfico “Omnia Ubique” en la Sala Capitular de la Catedral de Cuenca. 

De profundis clamavi ad te, Domine. Desde lo más profundo te invoco Señor. Así comienza el salmo 130 “De Profundis” que da título a la composición con la que inició el concierto de presentación de su nuevo trabajo Nikola Tanaskovic. Esta composición de Sofia Gubaidulina, realizada en 1978 e interpretada por el joven acordeonista serbio, no necesita las palabras para transmitir un desgarrador abismo de penitencia. “¡Que tus oídos atiendan / la voz de mis súplicas!”, parecía implorar el acordeón Pigini de Tanaskovic. 

Abiertas las puertas de la percepción y roto cualquier tabú que los más profanos pudieran tener con las posibilidades artísticas y musicales del acordeón. Un instrumento que se abraza para bailar, pero también para aferrarse ante el abismo. Nikola Tanaskovic realizó un concierto memorable, digno cierre de una temporada de conciertos en la Catedral de Cuenca, que tanto en la programación propia, como aquella que acoge en sus espacios, se ha convertido en una referencia obligada tanto en calidad como por innovación en sus propuestas.

Según la palabras del propio acordeonista, el trabajo discográfico “Omnia Ubique” es “un proyecto interdisciplinar que une la escultura de Alonso Berruguete, presente en la puerta de la sala Capitular de la Catedral, y la música, de la misma manera que se unen la espiritualidad y la religiosidad”.  

Un trabajo y un concierto compuesto por siete obras que van entrelazando el tiempo histórico, combinando las composiciones de Fray Tomás de Santa María o Antonio de Cabezón, coetáneas del magistral escultor de Paredes de Nava, con composiciones contemporáneas como la citada de Sofia Gubaidulina o las estrenadas ayer de Israel López Estelche y Fernando Buide del Real. Composiciones de distinta época, pero que como citó el propio Tanaskovic “han tenido la misma línea de creatividad”

Todo en todas partes. “No hay ocupación más importante que la recomposición de la integridad espiritual a través de la composición musical”, como dijo en su día la compositora Sofia Gubaidulina. Deliciosa tensión dramática entre sus tortuosas composiciones contemporáneas y las fantasías de Fray Tomás de Santa María. Delicadas melodías con aire cortesano que vienen a complementar la experimentación instrumental y sensorial de las profundidades torturadas de alma propuestas por la compositora tártara.

Gubia manierista, la de Berruguete, de la que nació el dramático San Sebastián del Museo Nacional de Escultura de Valladolid u obras como el Retablo Mayor del Colegio de los Irlandeses de Salamanca, el Retablo de San Benito de Valladolid o una parte de la sillería de la Catedral de Toledo. Dramático, efectista y espiritual, pero siempre aferrado a la realidad. Ayer estuvo presente en la “Toccata a Berruguete”, de Israel López Estelche. Tan presente como el olor a virutas de madera del taller del maestro que recorrió la sala al ser interpretada por Nikola Tanaskovic. 

Con “Omnia Ubique”, editada por Poliédrica con el apoyo de Injuve, el joven acordeonista serbio, se sitúa definitivamente como uno de los grandes acordeonistas de la escena musical internacional y este trabajo entre el catálogo de referencia del acordeón clásico contemporáneo. 

El concierto de presentación del disco “Omnia Ubique” de Nikola Tanaskovic (acordeón) se realizó el día 20 de diciembre de 2019 a las 20:00 en la Sala Capitular de la Catedral de Cuenca.

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